MONITOREO DE CENIZA DEL VOLCÁN POPOCATÉPETL: AVANCES Y APORTACIÓN AL CONOCIMIENTO DEL COMPORTAMIENTO ERUPTIVO.
El volcán Popocatepetl es uno de los volcanes más activos de México que desde 1994 se caracteriza por constantes emisiones de cenizas y gases volcánicos. La ceniza es el producto eruptivo de mayor alcance espacial, y su estudio aporta información sobre los procesos eruptivos. Desde que comenzó con las erupciones en 1994 se creó la Red de Monitoreo de Ceniza la cual está conformada por más de 200 estaciones fijas con 19 estaciones automáticas. Este trabajo presenta el estado actual y las perspectivas de la Red enfocada en obtener muestras en tiempo real con el fin de aportar información sobre la distribución, volumen y características de la ceniza para determinar el estado actual del volcán.
La Red consiste en colectores colocados en puntos estratégicos con una cobertura de las áreas afectadas por la caída de ceniza de aproximadamente 8,000 km2. La Red cuenta con la participación de las comunidades de la zona en las que se tiene un continuo contacto tanto en las frecuentes campañas de campo como en 5 grupos de WhatsApp y comunicación telefónica. El muestreo de ceniza se realiza posterior a los eventos de emisión con una columna mayor a 1 km de altura. Las muestras recolectadas son estudiadas mediante análisis granulométricos, petrográficos y geoquímicos para la determinación de sus componentes y proporciones de líticos, cristales sueltos y vidrio.
La recolección de ceniza durante 30 años de actividad ha permitido mapear la variabilidad espacial y temporal de la caída de ceniza. Aunque la ceniza se distribuye hacia todas direcciones alrededor del volcán, la dispersion está controlada de acuerdo con la dirección del viento. Se ha determinado que la ceniza viaja predominantemente hacia el Oeste del volcán durante el verano (junio a septiembre) y hacia el Este durante el resto del año (octubre a mayo). Así mismo, los sectores NE y E son los que han tenido una mayor cantidad de ceniza. Por otra parte, se ha relacionado el contenido porcentual de los componentes con el estado del volcán. Son comunes los líticos vítreos, fragmentos angulosos de color oscuro, que durante los eventos de destrucción de domos representan más del 60% de los componentes de las cenizas. Los cristales son principalmente de plagioclasas, con menor concentración de piroxenos y olivino en menor proporción y aumentan cuando hay un conducto más abierto al igual que el porcentaje de vidrio amorfo. El vidrio volcánico se presenta en variedades claras y oscuras tanto en líticos vítreos, material escoráceo y particulas vítreas amorfas. También se presentan líticos accidentales escasos, fragmentos angulosos alterados relacionados con la apertura del conducto.
Las características de las cenizas se han correlacionado con la aportación de nuevo material juvenil, destrucción de domos y variaciones en el conducto. Por dicha razón la Red de Monitoreo de Ceniza es fundamental para investigar los procesos eruptivos y aportan al pronostico de la actividad volcánica.