RUPTURA Y DISTRIBUCIÓN DE NÚCLEOS DE IMPACTORES DURANTE IMPACTOS GIGANTES Y ACRECIÓN TARDÍA: IMPLICACIONES PARA EL ESTADO REDOX DE LA TIERRA TEMPRANA
La interacción del hierro procedente de planetesimales diferenciados con la Tierra temprana pudo favorecer la producción de una atmósfera reductora, y con ello, la capacidad de habilitar y acelerar la producción de moléculas orgánicas capaces de dar inicio a la vida en nuestro planeta. Adicionalmente, dicho hierro pudo haber aportado al exceso observado en las proporciones de elementos altamente siderófilos (HSEs) en el manto (Late Veneer), y haber llegado durante la acreción tardía de impactores de composición condrítica después de la formación de la Luna, lo cual implicó la adición de hasta 1% de la masa terrestre. Durante impactos de tales magnitudes, la ruptura y distribución del núcleo de los impactores determinan cuánto hierro puede interactuar con los reservorios de agua terrestres.
A través de simulaciones tipo Montecarlo y empleando el método Smoothed-Particle Hydrodynamics, se estimó la cantidad de hierro proveniente de planetésimos que pudo estar disponible para reducir el manto, la atmósfera y la posible hidrosfera de la Tierra durante el Hádico. Los resultados mostraron que el hierro depositado en estos reservorios durante impactos individuales durante la acreción tardía tiende a ser menor a estimados previos por un factor de 6. Esto se debe a la sobreestimación en dichos cálculos donde se considera que el hierro introducido al núcleo también estuvo disponible para reaccionar con agua. Se encontró que la ocurrencia de múltiples impactos con objetos de un tamaño inferior al de Marte son más efectivos que un impacto gigante (con cuerpos como el causante de la formación de la Luna y mayores), para enriquecer lo suficiente el manto y la atmósfera terrestres, y para explicar su contenido de HSEs y la producción de una atmósfera reductora. Adicionalmente, los impactos con cuerpos más grandes que el planeta Marte tuvieron la capacidad de introducir grandes cantidades de hierro al manto terrestre durante o anterior a la formación de la Luna. El estudio de la evolución a largo plazo de dicho hierro requiere simulaciones prolongadas y la utilización de distintos métodos.