ENJAMBRES SÍSMICOS, VOLCANES MONOGENÉTICOS, ESTRATOVOLCANES, HISTORIAS ERUPTIVAS, … ¿QUE SE PUEDE INFERIR PARA EVALUAR EL PELIGRO VOLCÁNICO DISPERSO EN LA REGIÓN DE TANCÍTARO- PARICUTIN?
La región de Paricutín-Tancítaro (PTR), ubicada en el sector SO del Campo Volcánico Michoacán-Guanajuato se caracteriza por la presencia del estratovolcán Tancítaro, rodeado por una densa (11/100km2) distribución de volcanes monogenéticos, principalmente conos de escoria. La más reciente actividad corresponde a la formación del Paricutin en 1943-1952. Esta erupción fue precedida por un enjambre sísmico registrado en Tacubaya. Posteriormente se ha registrado una sucesión de enjambres sísmicos en 1997, 1999, 2000, 2006, 2020, 2021, 2022, 2023-2024 y en julio- 2025. La ocurrencia de un enjambre precursor de la erupción en 1942-1943 seguida por una secuencia de enjambres iniciada 54 años después, pero que no han mostrado evidencias de actividad volcánica superficial, representa un desafío para determinar los peligros volcánicos y sísmicos de la región. Para abordar este problema se hizo en un primer paso una evaluación de la historia eruptiva de la región estimando las edades relativas de 171 conos de escoria utilizando una nueva metodología morfocronométrica basada en el índice de erosión promedio AEI, un parámetro que mide el desarrollo de procesos de incisión de canales aluviales a través de la cuantificación de la profundidad y anchura de las cárcavas erosivas sobre la superficie de los conos de escoria. El método se basa en un análisis con descriptores elípticos de Fourier capaz de cuantificar, con un solo parámetro, las magnitudes relativas de las anchuras y profundidades de los elementos de drenaje erosivo a lo largo de los contornos de nivel. Este enfoque supone que, para conos expuestos a condiciones erosivas similares, el grado de erosión de sus superficies es una función de la edad, la que puede determinarse de los datos radiométricos existentes para algunos de los conos. Este análisis reveló una tendencia creciente en la tasa de erupciones monogenéticas durante los últimos 120 kyr, y muy marcadamente en los últimos 20 kyr, que ha llevado a un intervalo medio de espera actual de solo 120 años. En un segundo paso, después de haber estimado la evolución temporal, estimamos la evolución espaciotemporal de la actividad volcánica monogenética en PTR utilizando un teselado de Voronoi para representar la distribución de la densidad espacial de emplazamientos de conos de escoria a lo largo del tiempo para detectar cambios dinámicos en las diferentes ubicaciones de actividad volcánica en la región. Este enfoque revela patrones dinámicos espaciales en las tasas de erupciones monogenéticas a lo largo del tiempo. En un tercer paso, aplicamos un proceso de Poisson para estimar la distribución espacial de probabilidades de erupciones monogenéticas en función de las tasas derivadas del análisis morfocronométrico. Se encontró una alta correlación espacial entre las áreas con mayores probabilidades y la ubicación de los enjambres sísmicos recientes registrados en el PTR. Esto sugiere que los enjambres sísmicos observados probablemente se relacionan con los esfuerzos generados por intrusiones y desplazamientos de magma denso en la corteza, en un rango de profundidades que, hasta el momento y a diferencia de 1943, no ha permitido su ascenso hasta la superficie.